Ser Madre es un Sentimiento

Ser Madre es un Sentimiento

 

Aquí estoy, intentando definir el significado de una palabra que usamos todos los días, así como un millón de veces y me cuesta definir con la plenitud que merece: MADRE

Qué título tan completo el de ser Madre… posiblemente el título más complicado de mi vida y a la vez el más hermoso.  Ahora entiendo muchas cosas.

Cierro los ojos e intento visualizarme un tiempo atrás,  siendo HIJA, la asignatura más importante para una MADRE. Y entonces me veo haciendo todas las tonterías típicas por las que tenemos que pasar para crecer, para aprender… y me veo sacándote de quicio MAMÁ…Contándote alguna mentirijilla piadosa para que no me riñas, jugando contigo y haciéndote la sesión de peluquería que tanto me gustaba mientras tú te dejas llevar y me dejas que te ponga esos pelos… Nos veo a las dos al lado del fuego. Me tienes en tus brazos, ya mayorcita mientras esperamos la llegada de papá para cenar. Yo estoy medio durmiendo, porque estoy tan a gusto… Esos brazos me reconfortan tanto. Me aportan todo lo que necesito en cada momento. Y así, visualizo mi vida a tu lado, pasan todos los momentos compartidos contigo, todas las risas, las lágrimas, los momentos buenos y los no tan buenos y tengo que decirte que lo has hecho tan bien… Soy quien soy gracias a ti y aunque ya lo sabía, hoy que soy MADRE,  lo comprendo mejor. Gracias por tanto a cambio de nada, Gracias por el amor incondicional de madre, Gracias por velar por mí las noches más largas y por no dejarme nunca sola. Sabía en qué cuerpo me metía, y no dudé en elegirte a ti, porque contigo todo y sin ti nada.

Ahora  entiendo que no tiene sentido definir el concepto MADRE, porque es inmenso.  Madre es ese ser de amor que da la vida, y NO me refiero solo a las que engendran en su vientre. Madre es la que no puede mirarte más que con ojos de amor, la que hace todo lo posible por verte feliz, la que nunca te abandona, la que vela por ti, la que te  escucha y está pendiente de ti, la que te enseña abrir las alas y te deja volar. La que te acepta tal y como eres y aprende contigo. MADRE ES UN SENTIMIENTO DE AMOR PURO E INCONDICIONAL.

Gracias hija por elegirme y por enseñarme la grandeza de una madre. Te amé, te amo y te amaré por los restos de mis vidas.

Y a ti mamá decirte que jamás olvidaré lo vivido aquí contigo, siempre lo guardaré en lo más profundo de mi ser y si ya te elegí una vez en esta vida, seguramente te elija en las que están por venir.

Te amo mamá con todo mi alma!

Lara Silvestre Ortega

Te Necesito Hoy

Te Necesito Hoy

EN ESTE MOMENTO NO SABES CUÁNTO TE NECESITO. TE EXTRAÑO MÁS QUE NUNCA…

QUIERO QUE LLEGUE LA NOCHE Y ESCUCHAR TU COCHE APARCANDO DELANTE DE CASA PORQUE

QUIERO ABRAZARTE Y LLENARTE DE BESOS COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA.

QUE ME CUENTES CÓMO TE HA IDO EL DÍA PORQUE ME ENCANTA ESCUCHARTE… 

NECESITO QUE MIENTRAS TE ESCUCHO ME MIRES Y ASÍ PERDERME EN LO MÁS PROFUNDO DE TU PRECIOSA MIRADA.

NECESITO HACERTE REÍR Y REÍR CONTIGO, PORQUE SOLO TU SONRISA ME HACE FELIZ 

QUE ME ACHUCHES TAN FUERTE QUE ME DUELA PARA QUE VEA QUE NO ES UN SUEÑO, QUE TÚ ESTÁS AQUÍ CONMIGO.

NECESITO QUE ME PONGAS LA MANO EN EL PECHO Y ESCUCHES LOS LATIDOS DE MI CORAZÓN PARA QUE ENTIENDAS QUE ÉSTE SOLO LATE POR TÍ.

QUE ME DES LAS BUENAS NOCHES Y  TE QUEDES A DORMIR PARA QUE CUANDO DESPIERTE TU AROMA SEA LO PRIMERO EN OLER Y TÚ LO PRIMERO EN VER.

NECESITO QUE ME DES LOS BUENOS DÍAS COMO TANTO ME GUSTA Y COMO TÚ SOLO SABES. 

QUE NOS TOMEMOS JUNTO EL ALMUERZO PARA COMENZAR EL DÍA CON BUEN SABOR DE BOCA. 

PERO SOBRE TODO NECESITO DECIRTE QUE TE QUIERO, PARA QUE LO SEPAS, PARA QUE NO TE QUEPA DUDA.

PORQUE CONTIGO TODO Y SIN TÍ NADA.  

HOY NO NECESITO ESCRIBIRTE, EXTRAÑARTE, NI MUCHO MENOS PENSARTE. HOY NECESITO TENERTE…

firma

P.D: JKLC (A BUEN ENTENDEDOR POCAS PALABRAS BASTAN… TE QUIERO)

Próxima parada: destino!

Próxima parada: destino!

Este relato lo escribí hace unos años, cuando conocí al que a día de hoy es el hombre de mi vida, mi gran amor. Lo escribí concretamente en un momento en el que nos llevábamos tan bien como amigos que ambos teníamos miedo de dar un paso más porque podía salir bien o podía salir mal y terminar nuestra amistad… Espero que os guste…

…El otro día me desperté con ganas de emprender un viaje hacia lo desconocido, con la única intención de pasarlo bien. Así que me subí a un tren cuya última parada era “DESTINO”. De equipaje me cogí lo justo y necesario para el viaje: buen humor y ganas de vivir. Me acomodé en mi asiento, respiré hondo y simplemente, me dejé llevar. Sospechaba que el viaje sería largo, incluso intenso y con alguna travesía complicada; aún así, estaba dispuesta a realizarlo.

El silencio me acompañó hasta la primera parada llamada “AVENTURA” donde empezaron a subir algunos pasajeros. ¡Qué eufóricos e impacientes estábamos todos por ver que nos deparaba el camino! El tren seguía su camino dando paso a la segunda parada llamada “RISAS”. Te puedes imaginar que la gente que subió fue la que se encargó de amenizar el viaje, eran muy alegres y divertidos. Pero pese a que lo estaba pasando fenomenal, fue inevitable pasar por “MIEDO”, “DESCONFIANZA”, “DECEPCIÓN” y ” INSEGURIDAD”. Es lo que tiene cuando te sumerges en lo desconocido…

Fueron unos días largos, que no todos aguantaron y hizo que muchos de ellos se fuesen bajando del tren.

Yo me quedé en el mismo lugar que estaba, al lado de la ventana, aceptando cada emoción que sentía en cada momento.

Para los valientes que nos quedamos nos llegó nuestra recompensa en la próxima parada “ESPERANZA”. ¡Cómo disfrutamos de esta! Nos sirvió para volver a sonreír y coger fuerzas; ahora estábamos preparados para seguir el viaje de una manera más adulta.

Como en todo viaje, unos se subías y otros se bajaban. Conocí a mucha gente, de todos los tipos, cada cual tenía su encanto, y fue un gustazo disfrutar de todos ellos. El tren seguía avanzando y lo que yo no sabía era que mi viaje empezaba en la siguiente parada:  “ILUSIÓN”.

En esta parada subisteis muchos pasajeros; y entre todos ellos, tu captaste mi atención. Me pareciste tan interesante… Por no decir que tu sonrisa era la más bonita que había visto en mi vida, y tu mirada la más especial de todas. Parecías perdido, como si no encontraras tu sitio y te sentaste justo al lado de la puerta. Me sorprendió tu equipaje. Llevabas alegría y algo de timidez. No podía quitarte los ojos de encima. De hecho, no hice otra cosa que mirarte un buen rato; ni siquiera me dí cuenta de si la gente subía o bajaba del tren ni por cuantas paradas pasamos. Tu sonrisa me había eclipsado…

Se detuvo de repente el tren en la parada “VERGÜENZA” y entonces reaccioné. Lo tomé como una señal, una excusa para acercarme a ti. Me pareció complicado empezar una conversación contigo, porque no te conocía de nada y no sabía cómo romper el hielo. Por suerte para mí, pese a tu timidez,  tenías mucha conversación y hiciste que todo fuera más fácil. Y así pasamos horas y horas hablando sin parar.

Enseguida me di cuenta de que no eras como los demás y supe que no podía perder la oportunidad de conocerte. Entre risas y bromas pasamos por la parada “TONTEO”. Y entre tonteo y tonteo  te di ese primer beso. No imaginas como lo deseaba…

Estaba el revisor del tren mirando los billetes y se acercó a nuestro asiento. Me riñó porque no estaba en mi sitio, pero es que tú tampoco lo estabas, ni siquiera ese era tu vagón. Así que nos tuvimos que separar.

Desde mi sitio vi pasar “CALMA”, “DUDAS”, “TEMORES”, “PACIENCIA”, “INCERTIDUMBRE”, “DESESPERACIÓN”, “DISTANCIA” y “TIEMPO”. Menudo viajecito, con lo bien que estábamos… Tuve muchos días para pensar y eso hice, pero consciente de que tú seguías en el tren. Te engañaría si no te dijese que la parada “RABIA” se apoderó un poco de mí. ¿¡Porqué justo ahora que empezaba a conocerte tenías que cambiar de vagón??

Pues la respuesta quizás sea que lo bueno se hacía esperar…

Ahora,  seguimos recorriendo el mismo camino pero desde vagones distintos y el viaje se hace un poco más largo y aburrido. Nos quedan muchas paradas por pasar “LOCURA”, “DESENFRENO”, “PASIÓN”,”SEXO”, “CARIÑO”, “ENFADO”, “RECONCILIACIÓN”…y muchas más por descubrir antes de la última parada “DESTINO”.   Soy consciente de que te puedes bajar en la próxima parada y consciente de que quizás un día ya no te vuelva a ver. A penas te conozco de nada, y no me importa; nada de esto me importa. Sólo me importa el “hoy” y “hoy” tú estás en mi vida.

No te pido ni te prometo nada, porque nada se sabe; pero te garantizo un bonito viaje en el que sólo tienes que preocuparte de sonreír, porque de sacarte la sonrisa… de eso me ocupo yo!

¿Te pierdes conmigo hasta el fin del mundo?

PD: al final nos perdimos hasta el fin del mundo y a día de hoy sigue siendo una de las personas mas importantes de mi vida, el padre de mi niña y mi media naranja… JKLC

Mamá de un Ángel

Mamá de un Ángel

Ser Mamá y el Aborto

 

Una se siente madre desde el momento en el que su cuerpo lo sabe. Desde el primer instante en que las hormonas se desbarajustan y el cuerpo empieza a cambiar. Y se llena de marcas y cicatrices que recuerdan a esta batalla. Un batalla que por desgracia no siempre se puede ganar.

Por unos días estás escuchando el ritmo de su tambor, y a otro día solo escuchas su llanto celestial.

Y entonces tu sonrisa desaparece, tu alegría decide esfumarse y tú corazón ilusionado se rompe en mil pedazos. Pedazos que empiezan a cortarte por todas partes mientras tú lo consientes. Ya no hay nada que hacer. No le des más vueltas. No tenía que ser. Vuélvelo a intentar. No pasa nada. Es que lo has dicho muy pronto. Es que, es que, es que…

No lo entienden. Sí que pasa. Esto no funciona así. No por estar inmensamente feliz y compartir esta felicidad con los que nos rodean deja de funcionar…

Y entre todas estas piezas rotas te sientes…; perdón, no sientes.
Tu mente no ayuda en este momento a recuperar la compostura. No sabe cómo hacerlo. Y entonces te sumerges en un mar de lágrimas en el que desearías que la marea te llevara lo más lejos del mundo que se pueda.

Y la gente que te quiere sufre contigo.

Entre tantas voces que intentan consolarte, ninguna te alienta. Te encuentras metida en un callejón sin salida rodeada de miles porqués que no tienen respuesta ni sentido. Y piensas en qué carita tendría, a quién le parecería, cómo olería…Y cuando estás a punto de tocar fondo y todo lo ves oscuro entonces ocurre. A lo lejos ves una luz que se acerca a tí y te da la respuesta que necesitas para aceptar esta batalla perdida.

«No te preocupes. Sigues siendo mamá, pero de un ángel»
Y así me sentí con mi primer bebé que prefirió ser un ángel. Es cierto que no lo puedo ver, no lo puedo tocar, no lo puedo coger ni besar; pero lo puedo sentir. El ángel que me convirtió en mamá por primera vez. Y aunque decidió partir pronto yo no lo puedo olvidar pues la música de su corazón vive en mi interior.

Esto va dedicado a todas las mamás de ángeles y en especial a mi luz, la que me guía y me acompaña para hacerme más fácil la vida en este mundo. Te quiero

Autora: Lara Silvestre Ortega