Elegir un nombre no es tarea fácil porque es el nombre que llevarán de por vida (a no ser que se lo cambien). Así que más bien es una gran responsabilidad, porque es elegir el nombre que a nosotros nos gusta para nuestros hijos, que todavía no tienen poder de decisión. Pero claro está, de alguna manera los tendremos que llamar hasta el momento… Así que más vale que lo pensemos bien para que cuando crezcan se sientan a gusto con él  y no decidan cambiárselo; aunque si lo hicieran nos tocaría respetarlo.

Aunque la verdad, es que no hay nombres feos, todos tienen su encanto. El problema viene cuando asociamos ciertos nombres con ciertas personas que no son de nuestro agrado, que hacen que directamente descartemos el nombre por completo. O cuando pensamos en los pareados que los niños le pueden sacar en el cole para meterse con ellos, o los diminutivos que se les puede hacer a según que nombres que no nos gustan. Ahí empezamos a reducir las opciones y lo ponemos un poco difícil a la hora de buscar el nombre perfecto.

¿Y por qué Candela?

La verdad es que desde muy pequeña ya le ponía ese nombre a mis muñecas. Me gusta el significado y cómo suena. Además, es un nombre que no abunda tanto y eso me gusta. Siempre dije que si en algún momento me quedara embarazada de una niña su nombre sería Candela.  Pero por si es poco, mirad la vida cómo es, que cuando quedé embarazada y vi el día que cumplía todo se me confirmó. Ella estaba destinada a ser niña y a  llamarse Candela, porque justo, me tocaba para el 2 de Febrero, día de la Candelaria. ¡Qué casualidad¡ ¿verdad?

Otros nombres que me gustaban y que estaban entre nuestro ranking de nombres eran: Vera, Manuela y Gabriela. Como podéis ver, muy del estilo al nombre Candela.

¿Y si hubiese sido chico?

Pues aquí me habéis pillado porque no tenía ningún nombre pensado para chico. Entre los que me gustan: Daniel, Darío, Lucas, Manuel, Héctor, me gustan mucho, pero si os diga la verdad, para chico me gustan prácticamente todos.

Nombres pensados para un futuro…

Pues me he prometido a mí misma en el próximo embarazo no saber ni siquiera el sexo del bebé. No sé si podré aguantar hasta el final, porque la curiosidad igual no me deja, pero al menos voy a intentarlo porque me hace ilusión y porque no quiero predestinarle un nombre ni comprarle nada hasta que no le vea la carita.

En el momento que lo veamos o la veamos por primera vez, quiero que sea nuestro corazón quien decida su nombre y no nuestra mente. No sé si me explico… Quiero mirarlo y decir tiene cara de llamarse…

Hasta aquí puedo leer…

Todo llegará, por ahora, a disfrutar de la pequeña Candela que nos tiene muy enamorados y aún tardaremos un poquito (aunque no demasiado) en buscarle un hermanito o hermanita.

Aquí os dejo un enlace dónde podéis encontrar un listado de nombres ordenado alfabéticamente que os puede servir a la hora de elegir un nombre.

Y a vosotr@s, ¿qué nombres os gustaban? ¿Qué os parecería dejarlos escritos en los comentarios de este post para ayudar a las futuras mamis y papis?

¡Venga unámonos!

Esperamos vuestros comentarios y os deseamos un buen día.